Díaz había dejado boxeo para lavar autos
Con los planes futuros manchados por las derrotas, muchas veces injustas, el hoy medallista olímpico dominicano Félix Manuel Díaz Guzmán abandonó el boxeo hace algunos años, pero con la responsabilidad de padre de familia, tuvo que dedicarse a lavar carros en una estación gasolinera para ganarse el sustento de sus hijos.
“Él llegó ahí a base de agallas, ha vivido momentos muy difíciles dentro y fuera del ring, cosas que no se ha merecido porque muchas veces le quitaban la victoria en algunas peleas importantes y venía desencantado de todo, sin motivación de seguir”.
La revelación es de la señora Elizabeth Rosario, esposa del medallista Díaz Guzmán, quien dice el boxeador abandonó el ring y que ella y su padre fueron quienes lo obligaron a volver a cruzar guantes.
“Yo lo conocí en ese ambiente. Aunque parezca extraño, me gusta el boxeo y no lo veo a él fuera del ring. Mi papá y yo lo alentamos para que volviera. Él lavaba carros en la bomba (de gasolina) y yo le decía: ¿qué futuro tendremos tú lavando vehículos? Deja eso y pelea de nuevo, que te irá bien. Mi papá también le decía que él era mejor que muchos que andan por ahí, como los ídolos de aquí y pelean fuera y ganan dinero”, reveló Rosario.
El único peleador dominicano aún de pie en los Juegos de Beijing, fue decepcionándose del boxeo porque en decisiones cerradas siempre llevaba la peor parte y porque su estilo no le gustaba a algunos dirigentes de este deporte. Leer más...
“Él llegó ahí a base de agallas, ha vivido momentos muy difíciles dentro y fuera del ring, cosas que no se ha merecido porque muchas veces le quitaban la victoria en algunas peleas importantes y venía desencantado de todo, sin motivación de seguir”.
La revelación es de la señora Elizabeth Rosario, esposa del medallista Díaz Guzmán, quien dice el boxeador abandonó el ring y que ella y su padre fueron quienes lo obligaron a volver a cruzar guantes.
“Yo lo conocí en ese ambiente. Aunque parezca extraño, me gusta el boxeo y no lo veo a él fuera del ring. Mi papá y yo lo alentamos para que volviera. Él lavaba carros en la bomba (de gasolina) y yo le decía: ¿qué futuro tendremos tú lavando vehículos? Deja eso y pelea de nuevo, que te irá bien. Mi papá también le decía que él era mejor que muchos que andan por ahí, como los ídolos de aquí y pelean fuera y ganan dinero”, reveló Rosario.
El único peleador dominicano aún de pie en los Juegos de Beijing, fue decepcionándose del boxeo porque en decisiones cerradas siempre llevaba la peor parte y porque su estilo no le gustaba a algunos dirigentes de este deporte. Leer más...


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